FAES | Durmiendo con el enemigo

Las acciones de las Fuerzas de Acciones Especiales de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) han constituido la expresión más acabada de la violencia ejercida por el Estado venezolano

FAES-uniforme

El otro día me encontraba con mi hija esperando el ascensor para bajar a la planta baja y al abrirse las puertas del  mismo, nos encontramos con lo que una ni se imagina que se va a encontrar en su edificio, un grupo de policías encapuchados: eran las FAES.

Sus ojos, apenas visibles tras sus trapos negros nos dejaron perplejas, inmutadas, palidecidas. Las risas de aquéllos se hicieron notar. Simultáneamente la voz de la mujer policía resonó:

“No se preocupe vecina, soy yo su vecina… jajaja la vecina se asustó”

Y con ello se cerraron las puertas del ascensor y desaparecieron ante nuestros ojos. Era mi vecina policía que vive en el piso 2, pero nunca la había visto encapuchada.

Anterior a este evento, nos ocurrió otro sorprendente casi de la misma índole.

Nos dirigíamos a la fiesta de San Juan de Curiepe el 24 de Junio de 2019, al calor del sol tropical y caribeño que nos acompaña en Venezuela intensamente. Después de un trayecto de dos horas llegamos a Curiepe. Un pueblo con casas de colores, postes y ventanas adornados con detalles alusivos a San Juan. Realmente muy bonito. La algarabía sanjuanera se hacía notar.

No pasaron más de 200 mts cuando nos percatamos que sobre las casas, negocios e inclusive la iglesia de Curiepe se encontraba las FAES con sus grandes falos, perdón fal, apuntando hacia abajo pero con una actitud siniestra e hipervigilante.

Digamos que ir a una fiesta de San Juan y encontrarse con esto, no es solo sorprendente sino hasta terrorífico.

¿Por qué las FAES se encontraban allí?

Pues porque personalidades del gobierno nacional y local se encontraban en la misa de San Juan. Y es que en Venezuela actualmente pueden suceder cosas como estas: las FAES no solamente están en el barrio exterminando a jóvenes sino que te las encuentras en el ascensor y te saludan; están en la fiesta de San Juan; ruedan en moto encapuchados por las calles de la ciudad.

Nunca antes se había notado la presencia casi masiva en las calles de cuerpos de seguridad -o más bien inseguridad- del Estado: Guardia Nacional, Policía Nacional Bolivariana y FAES.

Fuente: El Nacional

Origen y desarrollo de las FAES

Las FAES son las Fuerzas de Acciones Especiales de la Policía Nacional Bolivariana (PNB). Son las siglas que contienen la violencia ejercida de Estado venezolano sobre la población. Se crean en el año 2016, en un contexto marcado por el conflicto político y social, con el fin de combatir la delincuencia y el terrorismo refiriéndose esto último a cualquier actividad o acción que se distancie, difiera, disienta del gobierno nacional.

Entendiéndose cualquier acción como cualquier denuncia pública, protesta pacífica, acciones violentas, e inclusive, un twit en contra del gobierno. Aupada con la Ley Contra el Odio del 2017, cualquier acción de protesta es considerada instigación al odio y debe ser procesado por tribunales militares.

Después de haberse inaugurado como uno de los cuerpos más represivos y de exterminio desde las OLP (Organización para la Liberación del Pueblo. 2015) que con máscaras de calaveras arremetieron y ejecutaron a cualquier cantidad de personas en su mayoría jóvenes veinteañeros, fueron los primeros en acumular una gran cantidad de ejecutamientos extrajudiciales en operaciones de tipo militar dentro de las barriadas venezolanas con el objetivo de acabar con las bandas criminales dejando el saldo de montones de cadáveres que no se diferenciaban entre malandros, pranes, jóvenes inocentes, accidentes, equivocaciones, ajusticiamientos de personas desarmadas y muertos por enfrentamientos .

Sabemos que existen bandas organizadas, pranes etc, pero existen otras maneras de atacarlas que no sean allanando casas de personas inocentes y que además, como si o fuera poco roban los enseres, computadoras laptop, neveras etc, de tales viviendas.

En el años 2017 las FAES se empiezan a diferenciar de otros cuerpos similares por la intensidad de su accionar y su actividad cada ves más notoria en los conflictos políticos y sociales que atraviesan el país, además de las operaciones militares en los barrios populares. De hecho, ha sido estudiado por expertos criminólogos como Kevin Ávila en numerosas entrevistas y en artículos académicos y periodísticos que recomendamos ampliamente.

Fuerzas de Acciones Especiales (FAES). Foto AFP.

La guerra llevada a la cotidianidad por las FAES

Las FAES están entrenadas como un cuerpo de guerra, en donde sus objetivos no son personas con derechos y garantías, sino “elementos” u “objetivos” para dar de baja, enemigos de una guerra que libran contra la sociedad.

En este sentido, tanto su armamento como sus tácticas y operaciones son absolutamente letales, son cuerpos entrenados para enfrentamientos armado de alta intensidad, pero son utilizadas operaciones rutinarias, contra personas desarmadas, en muchos casos contra personas inocentes o sin culpabilidad demostrada, y finalmente bajo operaciones de claros objetivos políticos bajo el triste paraguas de la Ley Contra el Odio. 

Como todo órgano represor y de exterminio, deben llevar una indumentaria acorde al espíritu de su creación. Además de su armamento de guerra visible. Las FAES se visten de negro, tapan sus rostros con capuchas y se observan en sus trajes símbolos de calaveras, que expresan el espíritu mortal con el cual han sido entrenados.

A partir del año 2017 las FAES accionan constantemente para contener protestas por agua, gas, comida, luz, medicinas, etc, que se originan dentro de los barrios, urbanizaciones, calles y avenidas.

También dirigen sus acciones a perseguir y ejecutar a  políticos antigobierno trasladando la lógica militar, es decir el ambiente de guerra, a la cotidianidad social.

Un accionar que comparte con el DGCIM (Dirección General de Contra Inteligencia Militar) cada vez más vinculado al conflicto político nacional, que no hacen más que aumentar las cifras de muertos de civiles por parte de organismos del Estado llegando en el 2017 a alcanzar la muerte de 4998 personas según las propias cifras oficiales, de las cuales las FAES es responsable de alrededor del 32% de dichos homicidios.

Cifras que se incrementan abrumadoramente en comparación a años anteriores, y que en el 2018 siguieron aumentando. En donde las cifras que el gobierno entregó a la ACNUDH (Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos)  registran la ejecución por la intervención de fuerzas del Estado de 5287 personas, es decir, el 33% de los homicidios en el país. Unas alarmantes cifras en donde las FAES son bastante activos, pero no son los únicos.

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El terrorismo de Estado en acción

En el 2018 se han acumulado varias denuncias que expresan el carácter político de las FAES y los organismos que ejercen la violencia de Estado en general.

Una gran cantidad de dirigentes sociales y políticos, desde miembros de sindicatos, organizaciones sociales, hasta dirigentes políticos han denunciado el hostigamiento de los cuerpos policiales y la actuación de organismos letales en protestas sociales.

Entre los casos más conocidos se registró la brutal represión que sufrió una comunidad en el Estado Tachira por denunciar la falta de gas doméstico, en donde un adolescente recibió varias cargas de perdigonazos en el rostro a quema ropa, perdiendo ambos ojos. El joven de 16 años llamado Rufo Chacón (2019) apareció en casi todas las redes sociales en fotografías con su rostro cubierto de sangre por haber participado en una protesta pacífica por la falta de servicios básicos.

Otro caso que ha conmocionado a la población es el caso del Consejal Fernando Albán (2018) que se que se habría «supuestamente suicidado» estando bajo protección del Estado en su componente de inteligencia SEBIN.

Más recientemente la detención de un capitán de corbeta Rafael Acosta Arevalo (2019),  siendo acusado de conspiración, que estando en manos del SEBIN y del DGCIM sufrió de tortura hasta concluir con su muerte.

Un brutal caso que demuestra un paso claro hacia el terrorismo de Estado como una práctica frecuente. Otro caso que se ha difundido en los medios de comunicación ha sido el de Karen Palacios (2019), una clarinetista de la orquesta filarmónica. Después de que su contrato en la orquesta haya sido rechazado por “firmar contra maduro”, la clarinetista escribió diversos twits denunciado su situación, y luego uno en el que decía que:

“esto se va a acabar cuando todos nos unamos y amanezcan diez guardias nacionales muertos”,

que borró posteriormente. Sin embargo, los twits fueron la base para ser encarcelada por mes y medio en el DGCIM primero (en donde denunció tortura psicológica y trato cruel) y luego en la cárcel de mujeres el INOF (Instituto Nacional de Orientación Femenina), bajo la acusación de instigar el odio.

También es necesario recordar la desaparición José Ramón Rodríguez Rojas (2019) , que tras una denuncia del presidente de la Asamblea Nacional Capitán Diosdado Cabello en su programa Con el Mazo Dando, fue apresado por las FAES en su lugar de trabajo, una aldea de la Universidad Bolivariana de Venezuela en Valencia estado Carabobo, y luego de 48 horas de desaparición forzosa lo devolvieron golpeado.

Estos han sido los últimos casos puntuales, más recientes. Sin embargo, son muchos los casos que se incrementan en un mar de secuestros, atropellos, torturas, asesinatos y represión violenta en general por parte del Estado. En donde la disidencia, el opinar en contra, o distinto, bien sea por redes sociales o públicamente, el participar en protestas son perseguidas, anuladas, encarceladas y por aun exterminadas.

Nos encontramos con un gobierno que ha sabido perpetuar la impunidad y en momento político en el que el poder y control es ejercido del gobierno es cada vez más y mejor instrumentalizado sobre e cuerpo y la vida de las y los venezolanos.

Los derechos humanos, político y sociales son ahora un importante centro para la resistencia social, un espacio para el rechazo a un gobierno que se sostiene cada vez más, únicamente por la violencia.

Y es que en el  marco de la guerra económica, guerra de cuarta generación, guerra contra el imperialismo, guerra contra los traidores, guerra en contra de los que piensan distinto, en el marco de en una “guerra contra el terrorismo” finalmente en lo que se ha traducido es en un terrorismo contra la sociedad promovido por el propio gobierno nacional que a través de sus cuerpos de “seguridad” no hacen más que infundir miedo, terror, pánico, desesperación y muerte y que son la expresión más perversa, más inhumana del gobierno actual y nos ha llevado a normalizar el miedo que tenemos de dormir y vivir con el enemigo.

Ed: Las Comadres Púrpuras

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Somos un grupo de amigas, parias y rebeldes. Nos dimos cuenta que la brujería y los movimientos paganos comunicacionales son lo nuestro. Aún pateando calle y con un poco de paciencia, nos adentramos en el mundo cibernético. Ladramos, mordemos y cuando llega el momento nos ponemos el monóculo. Maestras en el arte comunicacional y politólogas, aferradas a la loca idea de cambiar al mundo con un poco de humor.

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