Política | Yo sí hablo de eso

El mundo sólo existe cuando puede ser nombrado...Y me desgarra saber que en mi mundo ahora una palabra se ha vuelto cercana: Femicidio. Quisiera que no existiera, que tal cosa fuera desconocida, pero es tan real, es tan tangible que ya tiene su propia palabra para ser nombrado.

Ilustración: Andrea “Dreily”
Ilustración: Andrea “Dreily”

¿Cómo poner en orden todo lo que me atraviesa?

¿Cómo mantener mi ánimo en alto y mi mente clara, cuando una tormenta se ha instalado en mi pecho, cuando arde de rabia mi garganta, cuando mis puños se cierran como dos flores carnívoras?

Trato de permanecer estoica, entender lo que pasó: Fue el Estado, con sus políticas de género convertidas en demagogia y discurso vacuo; Fue la sociedad machista e hipócrita, que le da vergüenza hablar de hombres golpeadores, porque “los trapos sucios se lavan en casa”; Fue mi silencio, mi indiferencia: Porque todas tenemos nuestros propios asuntos que resolver y sálvese quien pueda, como pueda…

¿Cuántas más tienen que ser asesinadas para que entendamos de una vez que el silencio mata?

¿Cuántas más, para entender que DE ESTO SÍ SE HABLA?

¿Hace falta más sangre en los hogares para que tomemos conciencia de que el Feminismo es URGENTE y el machismo nos está matando?

El machismo se fortalece cuando callamos los maltratos; cuando nos reímos del chiste que ridiculiza al homosexual; cuando como mujeres rivalizamos unas con otras al punto de destruirnos mutuamente; el machismo mata, sí: Porque alimenta hombres inseguros, débiles, que necesitan demostrar constantemente su virilidad y reafirmar su ego a cualquier costo, incluso si ese costo es LA VIDA de las mujeres.

Nosotras, alimentamos el machismo con nuestras pequeñas competiciones de ego, con los celos enfermizos que nos alejan de la solidaridad y la comprensión afectiva de unas con otras. Alimentamos al machismo criando machitos en casa, pequeños hombrecitos tiranos incapaces de responsabilizarse de sus deberes y de la vida misma. 

El mundo sólo existe cuando puede ser nombrado…Y me desgarra saber que en mi mundo ahora una palabra se ha vuelto cercana: Femicidio. Quisiera que no existiera, que tal cosa fuera desconocida, pero es tan real, es tan tangible que ya tiene su propia palabra para ser nombrado.

Ilustración: Andrea “Dreily”

Mayell Hernandez gritaba en su diario personal todas sus angustias: Un hombre la maltrataba psicológica, física y emocionalmente; todos los días viajaba en el ferro para ir a la universidad y además vendía tortas para ganar un poco de dinero…Esta realidad me es tan cercana, esta historia puede ser tan mía… Podría ser la de cualquier mujer venezolana.

Yo no me callo, Mayell… Basta de juzgar a la mujer maltratada como si ella fuera la culpable, basta de “lavar trapitos al sol”, aquí hay que hablar con claridad: Nuestra moral puritana y machista nos está confinando al silencio y a la vergüenza, porque ninguna quiere decir: MI PAREJA ME GOLPEA!

Ilustración: Andrea “Dreily”

Yo no siento vergüenza: SI TOCAN A UNA, NOS TOCAN A TODAS.

Por todas las madres que se van a dormir cada noche con moretones: Hablemos de violencia en la pareja.

Por todas las mujeres que sufren en silencio el maltrato psicológico de un hombre: Hablemos de autoestima y amor propio.

Por todas las mujeres asesinadas simplemente porque hoy los hombres pueden: Hablemos del Estado cómplice.
 
#AlzaLaVoz
#NoEstamosTodasFaltaMayell
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Escritora aficionada, militante de la vida, defensora de las causas justas. Amaranta, porque se ve reflejada en las semillas del amaranto: Símbolo de la vida y de la fuerza de nuestra amada Pacha.

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